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Escopeta Franchi Spas 12

Descripción, funcionamiento y pruebas de un clásico

Autor: Rolando Mendez Fecha de publicación: 02/02/2007

A pesar de que la adopción de caños estriados ha representado un avance extraordinario para lograr mayor estabilización y alcance efectivo en todo tipo de armas, la utilización de sistemas en donde el caño no posee este rayado es hoy en día tan vigente como lo fuera en los inicios de las armas de fuego.

Claro esta, cada una en su propia era histórica y con diferentes utilidades, las armas de caño liso siguen brindando excelentes prestaciones a quien sea usuario de ellas. Y aún hoy, luego que mucha agua ha corrido debajo del puente en materia de balística, no ha variado de manera radical los objetivos que se persiguen al utilizar un arma de caño liso, con los objetivos que se perseguían en el comienzo de la era de la pólvora.

En ciertas condiciones de combate, la posibilidad de crear una zona, no solamente un punto, mas o menos circular en donde todo lo que este ubicado dentro de dicha área será afectado por un solo disparo, aún sigue siendo una ventaja considerable para quien no puede o no tiene tiempo de apuntar a un lugar especifico. Y esto se logró, se logra, y de no inventarse nada nuevo, se logrará con la escopeta.

Dentro del específico segmento que nuclea a este tipo de armas, existen modelos para variados fines como la caza, disciplinas deportivas varias, y el combate, tanto urbano como militar. La escopeta que describiré en este artículo pertenece a este último segmento. Me refiero a la Franchi modelo Spas 12.

Si bien el desarrollo de sistemas de repetición en escopetas es anterior a la primera guerra mundial, puedo afirmar que a partir de esta contienda se popularizo el uso de tres tipos diferentes de modos de operación en armas largas de caño liso. Por supuesto que hay excepciones a esta clasificación, pero a nivel masivo podían encontrarse estos tres sistemas:

  • las de caño basculante, de uno o dos disparos
  • de repetición por trombón o bomba
  • y la de repetición semiautomática.

Estos sistemas con mejoras menores, se mantuvieron durante gran parte del siglo XX, hasta que, recién comenzada la década del 80, el gobierno estadounidense comienza con un programa para dotar a sus fuerzas de un arma de anima lisa de ataque, con requerimientos inéditos hasta ese momento. Con la mente puesta en los beneficios económicos que significaría conseguir un contrato de este tipo, muchos fabricantes de armas comienzan con el desarrollo de escopetas poco vistas hasta dicho momento. Es esta la época en que nace la Spas 12. Su sistema de funcionamiento revolucionó lo conocido hasta ese momento. Mantenía la configuración tradicional de las escopetas repetidoras de trombón, pero incluía funciones que la hacían diferente.

Puede establecerse una antecesora de este arma en la Franchi modelo Spas 11, cuyo prototipo vio la luz en octubre de 1979. En el se podía apreciar la semejanza de líneas que hicieron tan particular a su sucesora. Con el correr del tiempo, vieron la luz diseños que mejoraron algunas de sus características, como el de la Spas 14, la que básicamente era una Spas 12, pero con cargador extraíble. También partiendo del modelo básico de la Spas 12, Franchi diseño a los sistemas Law 12, con sistema de repetición semiautomático, y la Sas 12, de repetición a trombón.

Finalmente, por lo menos en lo que a la fabrica Franchi se refiere, la escopeta que comparte un sistema de funcionamiento similar a la Spas 12, y constituye el producto top de la línea, esta dado por el modelo Spas 15 aunque en rigor de verdad, el diseño de este arma es radicalmente diferente con respecto al arma que describo aquí.

El arma

Se trata de una escopeta de combate urbano y militar que combina dos sistemas de funcionamiento. De repetición manual, por el conocido sistema de bomba o trombón, y el sistema de funcionamiento semiautomático por acción de los gases del disparo. Es una de las primeras armas que comenzaron a utilizar partes de la misma construidas en materiales sintéticos, concretamente, plástico.

Y también es de las primeras escopetas en poseer módulos separables, como son el sistema completo de disparo, cajón de mecanismos y almacén cargador, sistema de cierre y sistema de caño-recuperación de gases y guardamanos. Si bien hoy en día, esta concepción constructiva es corriente en los modernos diseños, hay que tener en cuenta el momento en que esta escopeta salió al mercado para lograr entender porque resalto esta cualidad.

Descripción detallada

Lo que sigue es una detallada descripción del arma, en sus componentes mas destacables, como así también el principio de funcionamiento y el modo de manejo de la misma. Para esta descripción, dividí al arma en cuatro segmentos diferentes:

  • Culata y mango de pistola
  • Cajón de mecanismos y tubo cargador
  • Sistema de disparo y bloque de cierre
  • Conjunto de caño, guardamanos, chimaza y sistemas de recuperación

Culata y mango de pistola

El ejemplar que poseo cuenta con una culata metálica, de gruesa chapa estampada, la cual es articulada y rebatible sobre la parte superior del cajón de mecanismos. Posee perforaciones en toda su superficie, a modo de nervios, que la aligeran y aumentan su resistencia. La distancia entre el extremo de la cantonera y el borde posterior del pistolet es de 270 mm, siendo de 340 mm hasta la cola del disparador.

La principal ventaja de este tipo de culata es la posibilidad de reducir el largo total del arma de manera considerable, haciendo que la escopeta sea más cómoda de manejar en lugares reducidos, como el interior de un auto o un departamento pequeño. Pero a mi criterio, ahí se terminan todos los beneficios. Debido a su sistema de rotación, tanto del lomo, como de la cantonera, luego de un tiempo de uso se manifiesta un cierto juego al anclarse que no provee absoluta firmeza en el conjunto del arma. La cantonera posee sus lados en contacto con el hombro redondeado, pero aun así la sensación del retroceso que se percibe es desagradable, sobre todo en tiro rápido, donde la cantonera se desacomoda fácilmente.

En la articulación entre cantonera y lomo esta colocado un buje de baquelita muy duro el que, con las vibraciones de los disparos, sumado a la articulación, terminan quebrándolo. En mi caso trate de pegarlo con adhesivo de contacto, pero a la larga se resiente. Sobre el lomo discurren los dos nervios que engarzan en la parte posterior del pistolet, y esta es la peor parte de dicha culata, porque no permite disparar desde el hombro como si se tratara de un arma normal.

Quien sea tirador de arma larga, ya sea en fusil o escopeta, y este acostumbrado a apoyar la mejilla en dicho lugar, recibirá gran parte del retroceso del disparo sobre sus labios y dientes. A pesar de ser gruesos, al momento del disparo estos lados parecerán cuchillos clavándose en la cara. En mi caso, me han hecho sangrar varias veces el labio y también me han aflojado un diente. Y no soy el único que sufrió este problema. Por lo tanto, el tiro apuntado desde el hombro, o el encare rápido exige que la cabeza este en tensión ya que no se debe apoyar de ninguna manera sobre la culata.

Por otro lado la culata es muy fina para poder apretarla contra el cuerpo, si se desea disparar desde la cintura, perdiendo uno de los puntos de apoyo para el tiro rápido y preciso desde esa posición. Siempre quise obtener la culata fija de material sintético, pero su costo fue y es prohibitivo para mí, por lo menos por ahora. Desconozco como será la sensación de utilizar la culata fija, pero estoy seguro que el peor de los casos no puede ser tan mala como la sensación que experimento con la culata móvil. La posibilidad de pivotar la provee un perno, anclado sobre la parte posterior del conjunto tapa trasera de cajón de mecanismos- pistolet.

Esta pieza esta construida en plástico (algunos le dirán polímero) y posee una forma muy similar a una empuñadura de la Sig Sauer P 230, aunque un tanto mas ancha. Sobre su parte superior se ha confeccionado un canal por donde puede colocarse el encastre de la correa de transporte. Esta pieza esta unida al cajón de mecanismos por medio de un voluminoso perno construido en aleación liviana.

Cajón de mecanismos y tubo cargador

El cajón de mecanismos esta construido en aleación liviana, de la cual desconozco su composición exacta pero se nota que prevalece el aluminio. Adosado a este, se encuentra el tubo cargador, del mismo material que el cajón en sí, el que se encuentra roscado en su extremo anterior. Esta rosca, que es del tipo plana, es la que oficia de reten de todo el arma cuando la misma esta armada. A pesar de que he desarmado y armado la escopeta innumerable cantidad de veces sin experimentar ningún tipo de problemas, me gustaría que la misma poseyera un suplemento de acero en donde estuvieran maquinados los filetes de la rosca. Esto me garantizara un ensamble firme por toda la eternidad.

Esta rosca engrana con una similar que posee el prolongador del cargador, que cumple tres funciones: Por un lado mantiene el arma ensamblada, siendo esta pieza la primera que hay que retirar para el desarme. En segundo lugar permite ampliar la capacidad del cargador en dos cartuchos mas. Además es la que contiene al portacorrea delantero. Dentro de este tubo, trabaja un largo resorte con el correspondiente tapón que guía a los cartuchos almacenados.

Por dentro del cajón de mecanismos discurren las guías que permiten el movimiento rectilíneo del bloque de cierre. Aproximadamente sobre su parte media, posee un escalón que oficia de tope para la introducción de la prolongación del caño. También están colocados dos mandos, uno a cada lado del cajón en su porción antero-inferior. El mando de la izquierda ( teniendo el arma de frente ) oficia de reten de los cartuchos dentro del almacén, no permitiendo que se libere uno de ellos y sea elevado para atacar la recamara.

El mando del lado opuesto tiene dos funciones: Por un lado libera al cierre cuando este se encuentra trabado en su posición mas retrasada, y al mismo tiempo deja libre también al elevador para que el mismo pueda subir, permitiendo de esa manera descargar el arma sin pasar primero los cartuchos por recámara.

Sistema de disparo y bloque de cierre

El mismo esta formado por el elevador de cartuchos, los dos sistemas de seguro manuales con que cuenta el arma, el martillo percutor interno, el arco guardamontes, y todo el resto del sistema de percusión. Esta unido a la parte posterior del cajón de mecanismos a través de dos pernos pasantes por su parte superior, y por una guía trabajada sobre el mango de pistola en su extremo posterior. Esto hace que, quitando estos pernos con un botador y extrayendo el mango, pueda retirase todo el conjunto completo para limpieza o reparación.

Tomando como referencia los mecanismos de disparo de las pistolas, se puede decir que todo el conjunto solo opera en acción simple, mientras que cualquiera de los dos seguros manuales pueden ser colocados con el sistema de percusión montado o en reposo. El modo de operar del mismo lo describiré mas adelante.

El bloque de cierre esta compuesto por tres piezas:

El portacierre

Esta pieza cumple cuatro funciones: es la guía por donde discurre el conjunto dentro del cajón de mecanismos, contiene la palanca de armado manual, provoca el bloqueo del cierre con recamara cerrada y recibe el movimiento que proviene de la biela de transferencia.

El cierre es un bloque macizo que además de oficiar de cierre de recamara, contiene una robusta uña extractora de cartuchos, el percutor y su resorte oculto, y la pieza pivotante que recibe el movimiento del portacierre y que asegura la perfecta unión entre la prolongación del caño y el cierre mismo durante el disparo.

La palanca de armado, esta pequeña pieza discurre a través de una perforación en el cierre y encastra sobre un orificio del portacierre. Es de sección plana rectangular y es la encargada de mantener a todo el conjunto armado dentro del cajón de mecanismos, como así también la que se encarga de la apertura del bloque en forma manual.

Conjunto de caño, guardamanos, chimaza y sistemas de recuperación

Hasta aquí, la descripción del arma se asemeja en mucho a varios modelos tradicionales de escopetas de última generación. Pero es en este último segmento, en donde la Spas muestra lo avanzado de su diseño, para la época en que fue creada, sin desentonar para nada con diseños mas recientes.

Puedo afirmar que todo este conjunto esta soportado sobre un "chasis", que a su vez cumple la función de guardamanos. El mismo esta realizado en chapa estampada de acero, con perforaciones sobre toda su superficie, las que considero mas con el fin de aligerar peso que de refrigerar, porque la cadencia real de fuego del arma no es tan alta como para tener problemas de recalentamiento.

Esta pieza posee en su parte superior dos orificios en cada extremo; el delantero sujeta mediante un tornillo al caño, mientras que el trasero, no solo cumple la misma función del primero, sino que también mantiene en posición el alza, que es de tipo combinada. Por un lado el alza para disparar munición es ortóptica, con un círculo de buen tamaño. Por otro lado, en la parte inferior de este circulo, el mismo posee una depresión que oficia de alza convencional en U para enrasar el guión y poder disparar cartuchos de bala. Además el orificio permite una adquisición más rápida del blanco.

El caño esta confeccionado en acero SAE 4140, con una longitud de 21 1/2". En su parte posterior posee el resalte que oficia no solo de encastre con el cajón de mecanismos, sino que también permite el acerrojado firme del bloque de cierre. También posee el botador para expulsión de cartuchos. Esta recamarado para cartuchos de 70 mm. Y prácticamente hasta el fin de su longitud ha sido cromado. En su extremo antero-exterior posee una superficie roscada, la cual esta cubierta por un capuchón, cuya única función es la de proteger dicha rosca, que es la encargada de sujetar a los eventuales juegos de chokes que el caño acepta, así como también a otros dispositivos para el lanzamiento de municiones especiales.

Este modelo de caño posee un guión alto fijado cerca de la unión entre la chapa estampada y el caño propiamente dicho. No permite ningún tipo de corrección. El tratamiento externo esta confiado al Tenifer.

Aproximadamente a unos 200 mm de la boca de fuego, se encuentran taladrados dos orificios sobre la parte inferior del caño que permiten el desvío de los gases de la combustión hacia el cilindro de gases que automatiza los mecanismos. Este cilindro opera dentro de una guía que el caño tiene fijado a si mismo. A diferencia de los sistemas que operan únicamente a gas, entre los orificios del caño y el cilindro de gases se interpone una anilla, la cual posee una pequeña leva en su parte inferior.

Esta anilla puede ser animada de un pequeño movimiento rotativo, y es la que se encarga de abrir o cerrar los orificios para permitir el paso de gases. De esa sencilla manera, puede optarse por el sistema semiautomático o manual de recuperación. En su parte posterior el cilindro de gases esta conectado con el bloque de cierre (concretamente al portacierre) a través de una larga biela que discurre por entre el espacio que existe entre el caño y el tubo cargador.

Dicha biela posee dos brazos de transferencia de movimiento, y por el sistema de encastre que posee, es imposible que se desuna, tanto del portacierre como del cilindro de gases, a menos que se desarme a la escopeta en su totalidad. Debido a que dentro del cajón de mecanismos no existe resorte recuperador alguno, el mismo esta colocado rodeando al tubo cargador, y acciona sobre la parte posterior del cilindro de gases, que también opera rodeando al mismo tubo. Es un voluminoso resorte que por su diseño, imprime mucha fuerza de recuperación sobre el conjunto, pero de una inusual suavidad de funcionamiento.

Por ultimo, todo este sistema esta completado con la chimaza, que es de material plástico, similar al mango de pistola. Esta pieza no solo cumple la función de apoyo de la mano que no empuña, sino que también es el trombón cuando la escopeta actúa en modo manual, y además contiene al selector de modo de disparo, que consiste en un botón ubicado aproximadamente en su parte inferior media de la misma. A diferencia del resto de la chimaza, todo este sistema accionado por dicho botón es de acero. Presionándolo, y deslizando pocos milímetros a la chimaza hacia adelante, esta ultima actúa sobre la leva que posee la anilla que permite el paso de gases, permitiendo el pasaje de los mismos.

Al mismo tiempo se libera al cilindro de gases para que pueda ir y venir hacia atrás y adelante. Si se desea cambiar la operación del arma a modo manual, se deberá apretar nuevamente este botón y tirar de la chimaza levemente hacia atrás, produciéndose el bloqueo de paso de gases y trabando al cilindro de gases con la chimaza. Sobre el guardamanos de chapa estampada, delante de donde se ubica el alza, existen dos marcas identificadas con las letras A ( la marca anterior ) y M ( la posterior ) las que se alinean con el final de la chimaza y permiten conocer en cual de los dos sistemas de recuperación esta operando el arma.

Sistema de funcionamiento y modo de operación

El sistema de funcionamiento del arma en lo que a bloqueo de recamara se refiere es el que tradicionalmente podemos encontrar en muchas escopetas de repetición por trombón. Trabaja por cierre calzado y bloqueo mecánico debido a una saliente del cierre que se encastra en la prolongación del caño, justo detrás y sobre la parte superior de la recamara. Mientras las presiones son altas, este cierre se mantiene unido firmemente a través de este resalte. Si el arma esta operando en forma automática, los gases actúan sobre el cilindro de gases, el que a través de la biela de transferencia hace retroceder al portacierre.

Como este último tiene un plano inclinado en su conformación, que esta conectado con la pieza que oficia de saliente en el cierre propiamente dicho, al retroceder provoca que esta pieza descienda, desencastrandose del caño e iniciando el movimiento de retroceso que, por medio de la uña extractora saca a la vaina de recamara la que es expulsada cuando el culote golpea contra el botador ubicado al final del saliente del caño. Se produce la monta del sistema de disparo y se libera un cartucho fresco del tubo cargador.

Cuando el conjunto de cierre ha realizado todas estas operaciones, y luego de haber llegado al fin de su carrera de retroceso, por la acción del resorte recuperador que se encuentra rodeando al tubo cargador, comienza su recorrido hacia adelante. Es en este momento que la teja elevadora presenta al cartucho que salió del almacén, quien es atacado hacia recamara por el bloque de cierre que viene avanzando y lo introduce. Al chocar el frente del cierre contra recamara, el portacierre avanza unos milímetros mas hacia adelante, lo que hace que vuelva a actuar el plano inclinado que este posee sobre la saliente del cierre y encastre nuevamente la unión con el caño.

En modo manual, el funcionamiento es el mismo, solo que en vez de ser los gases de la combustión los que hagan mover a todo el conjunto, será la fuerza del tirador al accionar la chimaza hacia atrás quien lo haga.

Modo de uso

Este arma, decididamente no esta diseñada para principiantes. Para todas las operaciones que el arma puede realizar, se deben accionar uno o varios mandos a la vez, lo que provoca que el usuario de la misma deba conocer en profundidad que es y para que sirve cada uno de ellos. Pero solo con esto no crea que estará listo para poder extraer de la escopeta todo el potencial que posee. Esto último solo se lograra cuando se hayan acumulado varias cajas de cartuchos disparados con esta arma.

Sin entrar en el detalle minucioso en cuanto al uso, describiré los principales mandos que se deben usar para utilizar correctamente el arma.

La carga del arma se realiza de manera convencional, ósea de similar forma al de la mayoría de las escopetas de repetición a bomba. Este es uno de los puntos débiles del arma, ya que debe hacerse de a un cartucho, con la lentitud que esto significa. Aquí empiezan las complicaciones. La principal diferencia de carga en este arma radica en que la teja elevadora en la Spas 12 no puede moverse con la sola presión del cartucho contra ella, sino que hay que presionar el mando que se encuentra en la parte antero-inferior derecha (vista el arma de frente) y mantener presionado el mismo hasta introducir todos los cartuchos que se deseen cargar. Por otro lado, no se puede cargar mientras el cierre este abierto.

En el caso de mi escopeta, la prolongación del cargador le permite aceptar ocho cartuchos de 2" 3/4 (70 mm), mas uno en recamara. A veces me ha pasado que al introducir el ultimo cartucho, el mismo se salga del tubo almacén y quede alojado en el elevador, pero esta situación no provoca ningún tipo de traba en el sistema de alimentación, por lo tanto se puede disparar sin miedo a fallos.

A partir de la colocación de cartuchos en el cargador, es importante seleccionar el tipo de funcionamiento que deseamos usar. Con práctica es muy fácil darse cuenta visualmente el sistema que esta usando el arma, pero sin ella es recomendable que se observe sobre el guardamanos cual es la muesca que coincide con la parte posterior de la chimaza. En la muesca mas adelantada, estará la A que nos indica el modo semiautomático, mientras que presionando el botón inferior de la chimaza y deslizando a la misma hacia atrás hasta que se aliñe con la M, el modo de operación será el manual.

Como el arma quedo con el cierre abierto cuando se quedo sin munición, el sistema de disparo esta montado, sin embargo no queda otra que liberar al cierre para cargar. Al completar la carga, el cierre con el sistema de disparo montado no puede abrirse sin antes accionar un mando de aleta que se encuentra ubicado delante del arco guardamontes, sobre el lado izquierdo. Este mando no solo permite la apertura del cierre con el percutor montado, sino que también es un seguro de rápido empleo. Ya sea en modo auto o manual, una vez que se introduce un cartucho en recamara, el mando de aleta vuelve a su posición de fuego, ósea que el arma queda lista para disparar, por lo tanto si deseamos que el arma quede asegurada, debemos accionar de nuevo a esta aleta.

Puede suceder que aún con el mando de apertura accionado, el cierre se niegue a abrir. Si esto pasa es probable que el seguro principal este accionado. El mando de este ultimo es un botón ubicado delante del mando de apertura y es del tipo pasante. Hacia la izquierda muestra un color rojo que indica que esta desactivado, mientras que del lado opuesto traba completamente todas las operaciones del arma, como la apertura del cierre y, obviamente, el disparo. En esta condición solo se puede cargar el arma.

Durante el disparo puede cambiarse en cualquier momento el sistema de funcionamiento del arma con solo accionar el botón de la chimaza y deslizar a la misma hacia atrás o adelante. Ni siquiera hay que desencarar el arma para esto, porque los cambios de funcionamiento se perciben en la mano y el oído del tirador con un sonoro click del sistema.

Al igual que la lentitud en la carga, en la descarga de cartuchos no disparados, los mismos deben ser retirados de a uno. Hay dos formas de hacerlo:

La primera es pasando todos los cartuchos por recamara, de similar manera a si estaríamos cargando. Para cada apertura del cierre sin producirse el disparo habrá que accionar el seguro de aleta y así sucesivamente hasta que se haya vaciado el tubo cargador.

La segunda es presionando el mando que libera a la teja elevadora y llevarla hacia arriba, e introducir el dedo para accionar un mando interno, que es el que mantiene a los cartuchos dentro del almacén. Cuando este mando se presiona, el cartucho, por acción del muelle que lo empuja, se libera y sale hacia el exterior. Esta operación es tediosa, incomoda, mas lenta que pasar los cartuchos por recamara y además lastima a los dedos que se encuentran dentro del cajón de mecanismos. La única ventaja con respecto a la primera opción de descarga es que los cartuchos en ningún momento ingresan a recamara.

Desarme

El desarme comienza cuando se desenrosca el prolongador del cargador. Con el arma descargada completamente se retira con cuidado esta pieza ya que saldrá despedida de no hacerlo así por acción del resorte interno. Junto al resorte saldrá el tapón que oficia de guía de los cartuchos. Colocando el selector de funcionamiento en A, se traba el bloque de cierre en su posición mas retrasada y ya se puede retirar todo el conjunto de guardamanos, caño y chimaza. Hay que tener cuidado en no perder una arandela de goma que se encuentra rodeando la rosca en donde se une el prolongador del cargador.

Este pequeño objeto sirve para sellar al tubo cargador del ingreso de gases, como así también para evitar que estos escapen hacia el exterior durante el tiro. Conviene que esta arandela este levemente aceitada para evitar que se reseque y se corte.

Se puede separar el caño del guardamanos desenroscando los dos tornillos que se encuentran en la parte superior de la chimaza, el tornillo delantero es el mas corto y posee una muy pequeña arandela de goma. Esta es muy débil y se corta con facilidad. Inclusive la chimaza también puede retirarse, presionando fuertemente el selector de funcionamiento y deslizando hacia adelante hasta que se separe de la chapa.

Liberando el cierre, y evitando que golpee contra el frente del cajón de mecanismos para no dañarlo, se lo lleva hasta el frente y se hace deslizar al cierre hasta que coincida con la parte posterior de la manivela de accionamiento. Una vez alineada, la manivela puede retirarse, tirando de ella hacia afuera. De esa manera, todo el conjunto del bloque de cierre, mas el cilindro de gases con la biela de conexión y el resorte recuperador salen hacia adelante.

Puede quitarse todo el conjunto del disparo con la ayuda de dos botadores que muevan los pernos que los mantienen unidos al cajón de mecanismos, pero antes habrá que retirar el mango de pistola, desde un tornillo que se encuentra en la parte posterior de este. Este tornillo tiene una cabeza tan grande, que para no marcarlo, solo puedo utilizar un formón de carpintero para quitarlo o apretarlo. De todas maneras, esto solo debe hacerse cuando se trata de un limpieza bien profunda, o un mantenimiento o reparación.

La culata rebatible se separa del mango de pistola, quitando las chavetas que sujetan al perno pasante, y presionando el botón que permite la rotación de la misma.

La Spas en funcionamiento

Disparar una escopeta del 12 no es un juego, y a muchos les podrá parecer desagradable. Siempre he escuchado que se habla de la famosa "patada de chancho" (fuerte y corta) de estas armas, pero sin embargo, yo creo que el problema no es el retroceso que un cartucho de este tipo genera, sino como lo genera.

Quien haya recargado cartuchos metálicos, sabe que para un mismo cartucho, el retroceso se puede manifestar de varias formas, desde uno violento y rápido hasta otro paulatino y relativamente lento.

Los principales motivos de estas conductas tan dispares lo establecen:

- La velocidad de quemado del propelente con que cargamos. Esto es, a mayor velocidad de quemado, mayor velocidad de retroceso, y viceversa.
- En segundo lugar, la influencia que representa el peso de la masa de la carga a impulsar. A mayor peso, la reacción del arma será más acentuada.

En un cartucho del 12 se unen estos dos puntos: El propelente utilizado es el de quemado mas rápido de toda la gama de propelentes, y la carga a impulsar siempre será pesada (téngase en cuenta que una punta de calibre .30 para un 308 Win, pesa en promedio unos 10 gramos, mientras que la carga mas liviana de un cartucho del 12 ronda los 24 gramos).

Con esta introducción general sobre lo que se puede esperar al disparar una escopeta, entro específicamente en el disparo con la Spas 12.

Al empuñar el arma, esta se demuestra bien pesada hacia adelante. Todos los mandos del arma que intervienen en el tiro se encuentran al alcance de las manos, ya sea las que empuñan o la que sostienen el arma. Con la mano que empuña se pueden accionar el disparador y todos los seguros, mientras que con la mano que sostiene se modifica el sistema de repetición.

Diferente es el tema cuando hay que cargar o descargar el arma. En este punto no hay opciones, ya que hay que usar ambas manos para accionar mandos que están sobre la parte anterior del cajón de mecanismos y hay que desencarar el arma y coordinar los movimientos. Conozco escopetas con almacén tubular en donde solo se debe usar una mano para cargar, y en el caso de la Spas, esto no es posible, convirtiéndose en un desventaja por el tiempo que se pierde y teniendo en cuenta el objeto de este arma.

Una vez alimentada y seleccionado el modo de repetición, el arma se muestra muy cómoda para disparar desde la cintura, Desde esta posición, el peso de boca contribuye a que el arma no se eleve en tiro rápido, sino que retroceda de manera recta hacia atrás, lográndose concentraciones muy densas en el blanco. Desde esta posición y en el modo de alimentación semiautomático, se puede vaciar el cargador de ocho mas uno en unos tres segundos, "regando" de municiones un área de unos dos metros de diámetro a veinticinco metros de distancia. Por lo menos esto es lo que yo he logrado, aunque alguien con mayor practica y mejor técnica lo puede mejorar.

Cuando trate de hacer lo mismo, pero desde el hombro, no tuve el mismo éxito. El motivo se debe a la culata rebatible, que constantemente me "pegaba" con el filo de la chapa sobre la mejilla y me hacia perder el encare. De todas maneras, la velocidad de repetición sigue siendo muy buena, aunque las agrupaciones tienden a irse hacia arriba, merced a que mi cuerpo se erguía al recibir el golpe en la cara y esto hacía que el caño se eleve.

El automatismo en la alimentación y expulsión trabajan muy bien, siempre y cuando el cartucho contenga por lo menos treinta y dos gramos de carga cuando se quiere disparar rápido. Con cargas de veintiocho gramos, la expulsión es errática, generando en mi inseguridad en el funcionamiento. También comprobé que no todo cartucho con una carga de este peso funciona mal en el arma. Generalmente los fallos se daban con cartuchos de origen nacional y en mayor medida con cartuchos brasileros. Cuando llegó el turno de cartuchos Fiocchi de veintiocho gramos, no hubo un solo fallo de expulsión.

En el modo a trombón, el arma disparo todo con que se la alimento. Obviamente la velocidad de tiro mermo considerablemente, lo cual es perfectamente entendible. El recorrido de la chimaza es largo y no tan suave como el de una escopeta de trombón. Esto es lógico, ya que hay que vencer la fuerza del resorte recuperador, y también arrastrar el cilindro de gases, dispositivos estos que no existen en un sistema clásico. Por otro lado, lo que hay que forzar para abrir el cierre se ve disminuido por la suavidad y poca fuerza que se hace para alimentar y cerrar el sistema. Creo que aquí ayuda mucho la fuerza que entrega el resorte recuperador más la inercia que produce el peso del cilindro de gases. Cumple bien su función.

El ciclo de alimentación, que es un punto importante para un sistema que utiliza un cartucho cuyo frente es plano, y con dieciocho milímetros de diámetro, en la Spas se mostró excelente. No se produjo un solo fallo de alimentación, aun con cartuchos recargados en donde el frente de estos no estaba en ideales condiciones.

Algo para destacar son las miras. Para un sistema de armas que usualmente utiliza un punto en la boca de fuego y la banda superior del caño como guía, el sistema que emplea la Spas es excelente.

El alza posee dos sistemas. Cuando se dispara munición, se debe colocar el guión en el centro del alza ortóptica para lograr una rosa adecuada a las distancias usuales de tiro. Obviamente, cada cartucho entregara diferentes resultados y habrá que adecuar el modo de toma de puntería para cada caso.

Pero donde se puede sacar un rendimiento excelente de las miras es en el tiro apuntado con bala única. Con el arma apoyada en banco y luego de encontrar la recarga que mejor se comporta en el arma, se pueden colocar puntas de unos 32 gramos de peso y dieciocho milímetros de diámetro, en tres pulgadas a cincuenta metros. Creo que esta agrupación podría mejorarse, con una culata en donde se pudiera apoyar la mejilla, lo que no solo daría comodidad en el tiro, sino también mejor predisposición para evitar movimientos involuntarios parásitos.

Lamentablemente no pude probar mas lejos, ya que para disparar a ciento cincuenta metros debería eliminar o elevar el primer parabalas del polígono en donde hice la prueba. Esto me lo indicaron los piques antes del blanco en los disparos que intente, y el impacto en el parabalas al subir la toma de puntería. Pero bueno es aclarar que un arma y cartucho de este tipo no están diseñados para tirar a semejante distancia, y lo único que me animo a hacerlo era la curiosidad de saber hasta donde podía forzar las agrupaciones del sistema.

Conclusiones

La Spas 12 no es una escopeta de tiro ni de caza. Es un arma de combate, tanta defensiva como ofensiva.

Teniendo esto en mente, no se puede pretender que posea el encare y balanceo de armas deportivas. Cuando se ponen a prueba los tipos de tiro para lo que fue creada, responde de manera sobresaliente.

Es un arma complicada de usar, exigiendo mucha práctica de parte del usuario. Posee muchas opciones de uso, y por lo tanto muchos mandos que conocer y accionar.

Comparte con las escopetas de cargador tubular las desventajas en cuanto a carga y descarga de munición, aunque considero que específicamente en este arma, es un tanto mas complicado aún.

La calidad de construcción es sobresaliente, resaltando el interior del caño y las tolerancias mínimas entre partes.

Las miras son excelentes y su precisión con cartuchos de bala es por demás buena. Su fiabilidad es aceptable. Teniendo en cuenta que tipos de cartuchos son los mas adecuados para el arma, esta se mostrara confiable en sus ciclos automáticos, relegando el uso de los mandos manuales para cartuchos de baja potencia.

En tiro rápido, el arma se comporta como pocas, logrando por lejos el objetivo de saturar un blanco en un tiempo extremadamente corto.

Finalizando, es un diseño que a pesar de contar con unos veinticinco años, no tiene nada que envidiar a escopetas mas modernas, mostrándose perfectamente apta para la tarea por la que fue creada.

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